domingo, 6 de junio de 2010

EL TAROT Y LA MAGIA


Existen muchas definiciones del concepto magia. Según la que consta en el diccionario, es "el arte que, mediante ciertas prácticas, pretende producir efectos contrarios a las leyes naturales gracias a la intervención de fuerzas ocultas".

Por su parte, un mago diría en un lenguaje más particular, que la magia es el arte de influir en el universo manifiesto a través del gran No manifiesto.

Ambas definiciones tienen, sin embargo, algo en común; el hecho de que la magia busca producir efectos físicos que ofrezcan soluciones prácticas a los problemas que acechan al hombre en su vida cotidiana.Asimismo, el mago es la persona que, con el conocimiento y las técnicas adecuadas, es capaz de manejar las energías sutiles de la naturaleza y utilizarlas para conseguir el efecto deseado, desde aumentar la cosecha hasta alcanzar el amor.

Para llegar a este punto, el mago debe de ser capaz de acceder a la inmensa reserva del poder cósmico y extraer de ella la energía concreta que precisa para realizar su magia. Una vez obtenida, dirigirá dicha energía adecuadamente hacia el objetivo que pretende, generando cambios cualitativos en la realidad ordinaria.

El Tarot ha sido considerado desde sus orígenes, como un instrumento mágico, capaz de ser utilizado por el hombre para realizar su magia, que puede actuar a distintos niveles: escudriñar el futuro, dirigir la energía deseada en un arquetipo del tarot para ser utilizada como talismán; un ejemplo de esto sería cargar de energía el arcano de El Emperador y utilizarlo como amuleto para conseguir mayor poder personal.

Asimismo, es posible representar con los arcanos una situación que se desee cambiar y trabajarla con la magia hasta conseguir liberar al consultante de dicha situación y sumergirle en otra más adecuada.